Diario de una mudanza

Estaba deseando que llegara el día 31 de julio para coger todas mis cosas e irme a mi nuevo piso, en Valencia ciudad, donde pasaré el resto del año con otras 3 chicas. Yo soy la primera que se ha instalado y hasta septiembre no iba a venir el resto. Pensé que eso sería genial, tener un mes para acostumbrarme a la casa, estar a mis anchas, colocar todo como yo quisiera, pero no. La realidad ha sido muy diferente.

Empezaré por el principio. Lo primero que me encontré fue una casa que olía a viejo y a cerrado. Abrí todo, ventilé e incluso compré ambientadores y palos de estos aromáticos de incienso, aprovechando que los inquilinos anteriores se habían dejado olvidado (o como regalo) un quemador.

Lo siguiente fue darme cuenta de que la casa estaba hecha una putísima mierda. Estaba todo sucio, en especial la cocina. Sucio nivel no comí allí hasta 3 días después cuando todo hubo estado limpio, ordenado y a mi gusto. Limpié todos los cacharros y vajillas que había, algunos de ellos una vez secos regeneraban la mierda una y otra vez. Decidí tirarlos -bueno más bien los dejé apartados en una bolsa- y comprar mi propia vajilla.

Me dí cuenta de que había muchas cosas inútiles y que no quería allí, bien porque solo ocupaban espacio o bien porque estaban tan maltratadas y llenas de mierda que no podían usarse. Todo eso lo aparté y limpié a fondo. El horno fue lo peor. No tengo un horno como tal, sino un horno microondas, pero de allí salieron tales kilos y kilos de mugre negra que pensé que nunca vería el color original de las paredes. Tuve que comprar un producto específico para hornos, lo dejé unas 2 horas que actuara y luego lo aclaré todo. Repetí el proceso dos veces. Pero al final valió la pena. El horno está limpio y reluciente.

El siguiente reto fue el baño. Tengo dos, un baño y un aseo. Ambos son interiores y no tienen ventanas por lo que cada uno cuenta con su propio ambientador, pero aun así el baño grande huele a humedad, a cerrado o a no se qué. Por más que deje la puerta abierta y no use ese baño para nada sigue oliendo. La solución ha sido sacar el colgador de la puerta en vez de para dentro para fuera, y colgar las toallas de cara al pasillo. La verdad que algo ha hecho pero todavía no se como hacer que no huela a cerrado.

Cuando decidí barrer y fregar el suelo casi me da un infarto, porque la escoba, el mocho y el cubo casi tenían más mierda que el propio suelo de todo el piso. Tuve que postponerlo y comprarme escoba, recogedor, mocho y cubo nuevos. Una vez hecho esto, procedí a limpiar el suelo y también saqué kilos y kilos de mugre. Al menos ya puedo ir descalza por mi propia casa.

Otro de los fails es que el tendedero exterior está muy viejo y tiene algunas zonas oxidadas, por lo que no puedo colgar ahí la ropa limpia. Menos mal que anteriores inquilinos se dieron cuenta de ello y compraron un tenderete plegable. Ahora tiendo en el salón porque macho…

Hay muchas otras cosas mal en la casa. Por ejemplo que hay muy poco espacio para guardar la comida en la cocina, que los cajones de la misma algunos no abren y cierran bien, que las puertas de las habitaciones chirrían al abrir y cerrar, las cortinas son tan viejas que se rompen muy fácilmente y me da miedo lavarlas por si se rasgan, pero seguro que nadie las ha lavado en toda la vida y tienen una de polvo acumulado que es demasiado. La mía, al menos, la voy a cambiar por unas antiguas que tenía en mi casa. Los colchones te clavan los muelles en la espalda, menos mal que el de mi cuarto es el mejor y ni se te clava nada ni chirría al moverte en la cama. Las almohadas dan risa porque son pequeñas y de un material super incómodo. Yo me he comprado una. La mesa del comedor baila y un día de estos se romperá, por lo que como en la mesita del salón. Y un largo etc…

No es todo malo al fin y al cabo, el piso está muy bien ubicado, tengo todo cerca, farmacias, centros comericales, supermercados, chinos, restaurantes, metro y tranvia, autobús, paradas de bicicleta, etc. También, al ser un sexto tiene mucha luz y ventilación. El piso es grande, es enorme, te da sensación de amplitud, y los cuartos son también grandes.

Si yo fuera la casera renovaría muchas cosas y pintaría las paredes que tienen mil agujeros, la pintura está anticuada y además en mi cuarto por ejemplo hay algunas zonas amarillas y otras blancas, una cosa extraña que queda fatal.

Hablé con mi casera, y le dije que tenía un montón de cosas para deshacerme y que si se las quería llevar. Me dijo que no, que las guardara en un armario -COMO SI HUBIERA ESPACIO SUFICIENTE PARA ALMACENAR COSAS Y MIERDA TODO JUNTO- así que he optado por dejarlo todo en el balcón. Me da igual que se estropeen las cosas, yo no quiero mierda en mi casa y si ella no se la lleva la voy a dejar apartada.

Ahora puedo empezar a organizar y decorar las cosas a mi gusto. Seguiré informando, tengo pensado traeros un post sobre mi habitación y también otro sobre mi agenda para este año, así como un house tour con fotos y tal. ¿Alguien ha sufrido una mudanza tan desastrosa como esta? ¿Habéis tenido caseros tan gilipollas como los míos? Contadme vuestras experiencias.

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