Lümn

Siempre me ha gustado mucho leer, pero nunca he escrito nada serio hasta la fecha. Éste es mi primer intento de crear una historia. He de decir que me estoy sorprendiendo a mí misma puesto que la fantasía no es un género que me guste demasiado, pero siento que tengo que expresar todo lo que mi imaginación está maquinando.

Quería añadir también que esta idea nace gracias a Almudena y su maravillosa iniciativa granitos de arena, sin la cual esto no podría llevarse a cabo. También voy a recalcar que todo el contexto y criaturas de mis relatos están basados en la historia principal de Bloggerland, el mundo creado por Almudena.

Os dejo aquí el prefacio de la historia que estoy construyendo. Mi historia. Todavía no sé como la continuaré y acepto todas las sugerencias que tengáis. Los capítulos de esta historia aparecen en la categoría Lümn, la podréis encontrar en el menú de arriba o en Wattpad. Espero que os guste.

***

Era la octava era en la tierra de Gäroa y elfos y dragones estaban en guerra. Bellethiel acababa de tener una niña, la pequeña Lümn, y apenas hacía una semana de su nacimiento. Bellethiel notaba en el bosque como las hojas se agitaban con un sonido inusual, no se oía ningún pájaro y el crepitar de la corteza de los árboles la alteraba de una manera sobrecogedora. Su marido, Tirentar, compartía la misma sensación, percibía en lo más hondo de su cuerpo una advertencia, una señal de que algo malo estaba a punto de ocurrir y solo podía pensar en su hija. Bellethiel y Tirentar estaban destinados a la guerra, pero si ambos morían, la diminuta Lümn iba a quedar huérfana, y, un peligro mayor aún, si los dragones atacaban el bosque, ella también moriría. Tanto Tirentar como su esposa ya habían vivido mucho tiempo y, en cierto modo, estaban preparados para marchar, pero su hija acababa de llegar al mundo. Fue entonces cuando Tirentar le propuso a Bellethiel un plan descabellado, aprovechando la caza del equino, se harían con la sangre de un unicornio para invocar algún ser capaz de llevarse a Lümn lejos de la amenaza de los dragones. Bellethiel estaba perpleja con el plan de Tirentar, ambos se oponían ferozmente a la caza del equino y habían defendido con uñas y dientes a todos los unicornios, pegasos e hipocampos. No era capaz de aceptar la sangre de un unicornio y menos aún hacer magia negra, pero era la única opción viable para que Lümn tuviera una vida al menos tan longeva como sus progenitores. Aceptó a desgana y así lo hicieron.

Invocaron a una criatura capaz de llevarse a Lümn a otras tierras, sana y salva, y que cuidara de ella todo el camino incluso con la vida. Lo hicieron al anochecer y en una explanada alejada del bosque, puesto que debían de mantener el plan en secreto. A la llamada acudió un hipogrifo. Llegó volando de entre las nubes, con unas alas muy potentes, patas con garras mortales y cabeza de águila, sus ojos eran tan negros que daban miedo y Bellethiel estuvo a punto de echarse atrás, pero Tirentar la cogió fuerte de la mano, le acarició el dorso y asintió con la cabeza. No habían matado un unicornio para nada, una vida por otra, debían hacerlo. Bellethiel miró a su hija por última vez, estaba profundamente dormida. Le tocó el moflete, y aunque intentó no llorar sus ojos se humedecieron. Le puso una pulsera con su nombre y luego la abrazó tan fuerte que la pequeña elfa se movió inquieta entre sus brazos. Tirentar tragó saliva y cogiendo a su hija con las manos, le besó la frente y la arropó con una manta, se la ofreció al hipogrifo, que los miró fijamente durante unos segundos, cogió a la niña con sus garras y alzó el vuelo, rumbo al Este. El enorme hipogrifo tenía un destino en mente muy claro, llevaría a la pequeña al sitio más seguro que conocía, su propio hogar: Eslava. Allí su especie convivía con la de los enanos.

Esa noche los dragones arrasaron con el bosque y no quedó ni un alma.

***

Tres jornadas tardó el hipogrifo en llegar. Dejó a la elfa al lado de un árbol, a la sombra, y se retiró unos metros más allá, agotado. La magia negra estaba consumiéndolo. Débil y cansado se introdujo en el bosque y no volvió a salir, la niña estaba a salvo y muy lejos del peligro de los dragones, su misión acababa allí. Lümn había estado mucho tiempo sin comer y no podía hacer otra cosa más que llorar. Estuvo llorando casi todo el día, alejada de cualquier poblado, hasta que, por suerte, una pareja de enanos comerciantes que pasaban por allí la oyó. Eran Brok y su mujer Mairha.

Brok fue el que la cogió primero con sus gruesas e inexpertas manos. Miró en todas direcciones en busca de alguien, pero allí no había más que arbustos y árboles. Aquella pequeña le pareció muy extraña, nunca antes había visto un elfo. Le parecieron tan curiosas sus orejas que se las estiró para ver si eran de mentira, pero lo que más le sorprendió fueron sus ojos azul grisáceos, tan claros que pensó que había nacido ciega. Lümn hacía mucho tiempo que no sentía el calor de otra criatura y por eso dejó de llorar en el instante en que Brok la cogió. Luego fue el turno de Mairha, quien envolvió a la joven elfa en una manta de lana más apropiada pues se estaba poniendo el sol y ya hacía frío. Ambos se montaron en su carro y siguieron el camino al próximo poblado eslavo.

No hablaron en todo el rato, no sabían que decir, y si alguno de los dos empezaba aquella conversación sabían que acabarían discutiendo. Mairha querría quedarse con la elfita, pero Brok era duro de pelar. Mairha tan solo disfrutaba del momento, con el bebé en sus brazos, acallándolo y meciéndolo. Brok las miraba de reojo, con el ceño fruncido, pensativo, e indeciso.

No había en toda Eslava carteles, ni parecía que nadie buscara un elfo perdido. Lümn tenía tanta hambre que se le contraía el estómago y sus berridos se oían a yardas de distancia, cosa que enfurecía a Brok y salió durante unas horas para no tener que oírla. Mairha estaba muy triste, su única oportunidad de ejercer como madre, aunque fuera durante un tiempo reducido, era todo un fracaso. Se veía superada y tenía una gran impotencia. Finalmente se durmió por la angustia y el cansancio, y cuando despertó Brok había vuelto y había conseguido leche para la niña. La estaba haciendo eructar dándole suaves golpes en la espalda. Mairha se frotó los ojos en cuanto vio todo aquello, no podía creerse que con lo brusco que era Brok tuviera ese cuidado con un bebé. Lümn, dormida, cogió con su mano uno de los dedos de Brok, y en aquel momento, se formó un vínculo entre los dos. Sería la primera elfa adoptada de la historia.

Uno de sus primeros recuerdos fue el aroma que desprendía aquel carro, lleno de plantas medicinales, y del cual podía separar e identificar las diferentes plantas, pero el conjunto de todas ellas la hacía sentir protegida.

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12 comentarios en “Lümn

  1. Hola guapa!! es un relato precioso ¿tiene continuación? me ha gustado mucho, tanto lo que describes como las sensaciones que transmite. Te animo a que sigas escribiendo. Gracias por compartirlo. Besos!!

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    1. Hola maria muchas gracias. No tengo nada escrito por el momento. No quiero precipitarme tampoco asi que estoy esperando a ver si me inspiro.

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  2. ¡Lümn! Todo me emociona con esta pequeña elfina, es tan tierno y conmovedora su historia con sus padres adoptivos, sin duda, tengo fe en que me agraden los enanos eh hahaha
    Tengo curiosidad por como se va desarrollar la historia, pero ya el tiempo lo dirá.
    ¡Un beso!

    A ver cuando se encuentra con Yávelisse, cof cof.

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  3. ¡Hola! Pues la verdad es que las historias de fantasía me encantan y siempre me gusta encontrar por ahí algún que otro relato. Me ha gustado mucho así que espero que lo continúes porque ¡tengo ganas de saber qué pasa!

    Un beso n.n

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    1. Hola olga! Muchas gracias por tu comentario. Tengo intencion de continuarlo y acabarlo y espero que sea una historia muy larga hahahaha tengo un monton de cosas que creo que son una pasada y ya ireis descubriendo

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  4. ¡BONJOUR!
    Pues para ser la primera vez que escribes “en serio” me ha parecido un relato genial. En serio, me ha gustado mucho.
    A veces, también escribo pero nunca he publicado nada de lo que escribí -me parece un poco penosos mis relatos ja ja-.

    Espero volver a leer otro relato escrito por ti 🙂

    P.D: Miles de gracias por comentar en mi blog.

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  5. Hola guapa! Ante todo, darte las gracias por comentar mi reseña de perdices.
    Bueno, he de decir que a mi la fantasía tampoco me gusta mucho. No es un género que me llene, pero creo que tienes un talento que tienes que explotar. Escribes genial y quiero seguir leyendo más cositas tuyas. Un besito enorme. Nos leemos pronto.

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